
"Nuestra inteligencia es una esponja y nuestro corazón un torrente.
¿No es extraño que muchos prefieran absorber que fluir?"
(Khalil Gibrán)
Cuando amanecía me dijiste
"fluiste mucho y absorbiste poco",
culminando con esas palabras
nuestra primera discusión.
Ahora que es de noche
y el torrente de mi corazón no para de fluir
quisiera absorber algo,
algo que evite el vacío y me deje vivir.
Cuando se acercaba el ocaso te dije
si podía verte de nuevo
y quizás absorbí mucho y fluí poco:
sólo besarte quería este loco.
Fluí mucho y absorbí poco
en aquello que para ti fue imperdonable
desde el corazón que ama fluye amor
pero de sus restos, pesar y dolor.
Pesar de haberte dañado,
dolor de haberte perdido.
Ahora en mi desvelo,
ni el recuerdo de tu olor siento.
Cuando amanecía me dijiste
"fluiste mucho y absorbiste poco",
y después del crepúsculo y la noche
sigo fluyendo, añorando ese Sol que se fue.
Juanfe
1 comentarios:
Ahora es cuando digo para que #$%& existe el lenguaje si estos versos fueron basureados por ella...
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